La disputa por el nombre de Grupo Kvrass llegó a una decisión de fondo. La Superintendencia de Industria y Comercio (SIC), actuando en funciones jurisdiccionales, declaró que los músicos Yader Romero y Luis Carlos Campillo infringieron los derechos de propiedad industrial sobre la marca mixta “KVRASS”, utilizada durante años para identificar a una de las agrupaciones más reconocidas del vallenato moderno. La decisión obliga a los dos exintegrantes a pagar una indemnización de $275.623.412, equivalente a 5.262,6 Unidades de Valor Tributario, por los beneficios económicos establecidos dentro del proceso. A esa suma se agregan $5.252.715 por agencias en derecho, por lo que el valor total supera los $280 millones. Yader Romero y Luis Campillo no podrán usar el nombre Kvrass El fallo no se limita al componente económico. La SIC ordenó a Romero y Campillo abstenerse de utilizar la denominación Kvrass y expresiones derivadas como “ExKvrass” para anunciar o promocionar sus presentaciones musicales en los términos establecidos en la providencia. La orden también comprende el retiro de avisos, vallas, tarjetas y otras piezas publicitarias en las que aparezcan esas expresiones. La medida alcanza contenido difundido en establecimientos comerciales, plataformas digitales, radio, prensa, televisión y redes sociales cuando haya sido utilizado para materializar la infracción reconocida por la autoridad. Ver esta publicación en Instagram Una publicación compartida por Grupo Kvrass (@grupokvrassoficial) Además, los exintegrantes deberán destruir el material publicitario vinculado con la infracción y publicar la sentencia en un diario de amplia circulación nacional, según las disposiciones conocidas de la decisión. Un pleito que nació después de la separación de Kvrass El conflicto tiene sus raíces en la salida de Yader Romero y Luis Campillo de Kvrass en 2021. Tras la ruptura de la formación que durante años identificó a la agrupación, surgieron desacuerdos relacionados con el uso comercial del nombre y con la manera en que los antiguos integrantes promocionaban sus nuevas presentaciones. La sociedad Grupo Kvrass de Colombia S.A.S. llevó el asunto ante la SIC. El expediente fue tramitado como un proceso de competencia desleal y propiedad industrial contra Campillo y Romero, según los registros oficiales de la Superintendencia. El punto central era determinar si los músicos podían aprovechar comercialmente expresiones vinculadas a Kvrass después de haber salido de la agrupación. La autoridad concluyó que el uso cuestionado vulneró los derechos sobre la marca registrada. ¿Qué significa el fallo para la marca Kvrass? La decisión fortalece jurídicamente el control de Grupo Kvrass de Colombia S.A.S. sobre el nombre comercial de la agrupación. Esto significa que haber pertenecido anteriormente al conjunto no concede, por sí solo, autorización para continuar utilizando la marca en conciertos, anuncios o productos comerciales. Desde el equipo jurídico de la agrupación, el pronunciamiento fue recibido como un respaldo a sus derechos de propiedad industrial y a la identidad construida alrededor de Kvrass durante su trayectoria artística. El caso también deja una advertencia para la industria musical vallenata, donde es frecuente que cantantes, acordeoneros y otros integrantes se separen de agrupaciones consolidadas y continúen sus carreras utilizando referencias a los proyectos de los que hicieron parte. El pleito ya llegó a los juzgados de Valledupar La controversia tuvo recientemente otro capítulo. Dentro de un proceso ejecutivo promovido por Grupo Kvrass de Colombia S.A.S., el Juzgado Primero Civil del Circuito de Valledupar ordenó medidas cautelares sobre bienes y productos financieros de Romero y Campillo, como parte de las actuaciones encaminadas al cumplimiento de las obligaciones económicas derivadas del conflicto. Campillo reaccionó públicamente a esas medidas y expresó su inconformidad con el desenlace judicial de la disputa. Entretanto, el fallo de propiedad industrial marca un punto determinante en un conflicto que durante varios años acompañó la separación de algunos de los integrantes históricos de Kvrass. De esta manera, una disputa que comenzó dentro de una de las agrupaciones más populares del vallenato terminó trasladándose a los estrados: la marca Kvrass quedó protegida frente al uso cuestionado y Yader Romero y Luis Campillo deberán asumir una obligación económica superior a $280 millones. Navegación de entradas Alfredo Gutiérrez y Silvio Brito serán homenajeados