A los 12 años, Jerónimo Álvarez ya conoce el peso de una corona. En efecto, tras cuatro participaciones consecutivas en el Festival de la Leyenda Vallenata, el joven acordeonero alcanzó en 2026 el título de Rey Infantil. Esta victoria no solo confirma su disciplina, sino que también lo proyecta como una de las grandes promesas del folclor vallenato. Un camino de constancia y aprendizaje Jerónimo no llegó al éxito por casualidad. Hace seis años, el acordeón despertó en él una pasión que transformó una ilusión infantil en un propósito claro. Sin embargo, su camino no estuvo libre de obstáculos. Durante sus participaciones anteriores: En dos ocasiones logró llegar hasta las semifinales. En otra oportunidad, quedó fuera en la primera ronda. A pesar de estos tropiezos, el estudiante del Colegio Sagrada Familia entendió que cada festival era una lección para corregir errores y prepararse mejor. Disciplina de acero y respaldo familiar La preparación para este 2026 fue de una exigencia poco común para su edad. De hecho, Jerónimo ensayó diariamente durante seis meses, dejando en pausa sus espacios de juego para perfeccionar su técnica. En este proceso, contó con el apoyo fundamental de su equipo: el cajero Yamil José Lambrano Blanco y el guacharaquero Juan Andrés Mendoza. Además, la figura de su padre, Juan José Granados, ha sido el motor de su carrera, guiándolo tanto en los ensayos como en los momentos de frustración. Asimismo, maestros como el «Tigre» Trujillo y Carolina Dávila aportaron conocimientos vitales a su formación musical. Templanza en la tarima Uno de los momentos más críticos ocurrió en la segunda ronda del certamen, cuando un retraso inesperado generó una fuerte tensión antes de subir al escenario. No obstante, Jerónimo demostró una madurez sorprendente al controlar sus nervios y realizar una presentación sólida ante el jurado. Por consiguiente, esa capacidad de respuesta bajo presión fue determinante para asegurar su triunfo. En conclusión, la coronación de Jerónimo Álvarez es una señal de esperanza para el vallenato tradicional. Su historia nos recuerda que, aunque los sueños no siempre llegan rápido, se alcanzan cuando se trabajan con familia, disciplina y corazón. Navegación de entradas Murió Nicolás “Colacho” Maestre, el patillalero que llevó el folclor vallenato y caribeño a las aulas ‘Morocho’ entra a la historia: así queda la lista reciente de Reyes Vallenatos