
POR: LUCÍA MENDOZA CUELLO/ VALLENATISIMO.
Los primeros juglares vallenatos narraban, a través de sus cantos, historias de amor, desamor, vivencias cotidianas y hechos memorables mientras recorrían los pueblos con su acordeón al hombro. Así nacieron las primeras composiciones del folclor vallenato, marcadas por la narrativa, la poesía y la identidad cultural del Caribe colombiano.
Con el paso del tiempo, la música vallenata ha evolucionado y tanto sus sonidos como sus letras han experimentado transformaciones que hoy generan debates entre reconocidos maestros de la composición y defensores del folclor, como Rosendo Romero Ospino y José Alfonso ‘Chiche’ Maestre.
Alejado de la poesía y el romanticismo
En diálogo con VALLENATÍSIMO, Romero Ospino reflexionó sobre el estado actual de la canción vallenata e hizo un llamado a los nuevos autores para que escriban obras que inspiren ypromuevan el respeto hacia las mujeres.
“Los compositores somos la materia prima. A nosotros el vallenato se nos está desajustando por ese lado porque las canciones tienen una intención más comercial que folclórica. Al compositor de hoy en día no le interesa ni siquiera la belleza de la mujer porque la insulta, la ofende y hace verla como borrachona, cornuda, infiel, como una mujer ninfomana y pareciera que ellos le tuvieran rabia a la mujer”, dijo.
Respeto, estética y amor
El compositor Rosendo Romero también destacó que, en su generación, las mujeres eran la principal fuente de inspiración y ocupaban un lugar protagónico en las canciones.
“Para los compositores de nuestra generación el altar de nuestra composiciones fueron las mujeres; hicimos que ellas adornaran nuestras canciones, que fueran más bonitas y eso no se debe perder. No es un asunto de cambio, sino de respeto, estética, de aprender a hacer arte valioso. Quién ha dicho que el cambio debe ser rígido y que las nuevas generaciones no pueden hacer las cosas bien”, añadió.
Canciones como ‘Mi poema’, ‘Sobran las palabras’, ‘Noches sin lucero’ y ‘Fantasía’ son algunas de las poesías que le ha regalado al género vallenato y que son el reflejo de su esencia.
Canciones desechables
Por su parte, José Alfonso ‘Chiche’ Maestre, autor de ‘Ahí vas paloma’, ‘Solo quise ser feliz’, ‘A una sirena’ y ‘Reina guajira’, hizo una radiografía de este proceso, destacando que compositores como Gustavo Gutiérrez Cabello y Tobías Enrique Pumarejo fortalecieron las letras con su romanticismo.

José Alfonso ‘Chiche’ Maestre, compositor. FOTO: REDES SOCIALES.
“Tobías Enrique Pumarejo hizo más románticas las letras, le dio un poquito más de poesía. Llegamos a Gustavo Gutiérrez, Rosendo Romero y hasta mi época, donde sigue predominando la poesía, pero luego aparece la nueva generación con un lenguaje urbano libre de tanta metáfora y poesía”, explicó Maestre.
Sin filtro
Según el compositor, el acelerado consumismo musical ha llevado a que las nuevas canciones carezcan de recursos literarios y se caractericen por un lenguaje directo, que algunos críticos han calificado como música “desechable”.
“Ahora se narran cosas más específicas, ya no hay filtro”, señaló.
‘Chiche’ Maestre confesó que ha tenido dificultades para que la nueva generación del vallenato le grabe sus canciones, ya que se rehúsa a cambiar su estilo. Pero, ha hecho algunos ajustes como reducirles un minuto a las letras sin sacrificar la profundidad emocional “que sale del alma”.








