Jaime Molina, pintor, poeta y compositor de la música vallenata. FOTO: CORTESÍA.Jaime Molina, pintor, poeta y compositor de la música vallenata. FOTO: CORTESÍA.

Este 7 de marzo se conmemora el centenario de Jaime Molina, el pintor, escritor, poeta y declamador nacido en 1926 en el corregimiento de Patillal, al norte de Valledupar. Aunque falleció el 15 de agosto de 1978, su legado sigue vivo en la memoria cultural del Caribe colombiano y en las historias de parrandas que compartió con su gran amigo, el compositor Rafael Escalona.

En las calles de Valledupar todavía se cuentan anécdotas de aquel artista bohemio que, entre pinceles, versos y largas tertulias musicales, dejó una huella profunda en el folclor vallenato. Muchas de esas historias fueron recordadas durante el conversatorio ‘Jaime Molina: la canción de Escalona no solo narró una historia, pintó un personaje’, realizado en la Feria del Libro de Valledupar en junio de 2025.

Jaime Molina y Rafael Escalona fueron grandes amigos, como lo describe la canción que el compositor le dedicó tras su muerte.  FOTO: CORTESÍA.
Jaime Molina y Rafael Escalona fueron grandes amigos, como lo describe la canción que el compositor le dedicó tras su muerte. FOTO: CORTESÍA.

Durante el encuentro, Jaime Molina Jr. y Victoria ‘Tata’ Molina, hijos del recordado pintor, compartieron recuerdos familiares que retratan el ambiente cultural que rodeaba a su padre.

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Victoria Molina evocó las parrandas que se realizaban en su casa, donde coincidían grandes figuras de la música vallenata como Gustavo Gutiérrez, Alfredo Gutiérrez, Poncho Zuleta y ‘El Turco’ Pavajeau.

“Cuando se daban las parrandas interminables, que duraban hasta tres días en nuestra casa, mi papá declamaba porque era un orador y declamador excelso. Gustavo Gutiérrez le decía que tenía una voz impostada. En medio de esas parrandas mi papá declamaba y al final decía: ‘Ahora no voy a hablar yo, sino los Molina en miniatura’. Jaime, en su media lengua, declamaba y yo le traducía para que los que estaban ahí pudieran escuchar todo”, recordó.

La hija del artista también contó que heredó de su padre el gusto por la declamación y la poesía.

Yo heredé esa actitud de la declamación. Recuerdo que mi papá me enseñó muchas poesías y se han mantenido vigentes porque mi mamá nos enseñaba los poemas. Declamaba poemas que componía, larguísimos, los cuales yo aún declamo, y algunas décimas”, agregó.

‘Elegía a Jaime Molina’, un himno a la amistad

Uno de los episodios más recordados de esa amistad entre arte y vallenato quedó inmortalizado en la canción ‘Elegía a Jaime Molina’, compuesta por Rafael Escalona tras la muerte de su compadre.

La obra, considerada una de las más emotivas del repertorio vallenato, surgió de una promesa hecha durante una parranda: uno pintaría un retrato y el otro compondría una canción para el que muriera primero.

“Escalona en su canción describió lo que era Jaime Molina y esta canción es tajante y contundente como un homenaje a la amistad y al cariño que se tuvieron los dos. Mi papá nos mandaba cartas a nosotros y a mí me preguntaba por Jaime como si fuera un hermano”, contó Rafael Escalona, hijo del compositor.

Caricatura de Jaime Molina sobre la canción 'La patillalera' de Rafael Escalona.  FOTO: TOMADA X CARLOS LIÑÁN PITRE.
Caricatura de Jaime Molina sobre la canción ‘La patillalera’ de Rafael Escalona. FOTO: TOMADA X CARLOS LIÑÁN PITRE.

Cartas, caricaturas y talento puro

Durante el evento también se recordaron las cartas que Rafael Escalona enviaba a Jaime Molina cuando estaba lejos de Valledupar, muchas veces a través de amigos como ‘El Turco’ Pavajeau.

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Otro de los aspectos que se destacó fue el talento de Molina como caricaturista. El diseñador gráfico Deivis Safady resaltó la precisión con la que el artista retrataba a los personajes del pueblo.

La caricatura de Jaime Molina lo tenía todo. Hoy en día uno se ayuda con tecnología y fotografías, pero sus retratos eran puro talento. Veías la caricatura y sabías inmediatamente quién era la persona”, afirmó.

A cien años de su nacimiento, Jaime Molina sigue siendo una figura esencial de la cultura vallenata: un artista que mezcló pintura, poesía y bohemia, y cuya amistad con Rafael Escalona quedó inmortalizada en una de las canciones más sentidas del folclor colombiano. 

POR: VALLENATISIMO. 

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