
POR: LUCÍA MENDOZA CUELLO/VALLENATISIMO
La música vallenata se vistió de luto este viernes 2 de enero al registrarse la muerte del compositor Emiro Zuleta Calderón, a los 86 años, en la Clínica Reina Sofía de Bogotá, ciudad donde residía desde hace varias décadas.
El maestro Zuleta Calderón nació el 18 de septiembre de 1940 en La Paz, Cesar, tierra que lo inspiró a escribir la emblemática canción ‘La Paz’, inmortalizada en la voz de Jorge Oñate junto a Los Hermanos López.
Legado
Su legado musical incluye composiciones que se convirtieron en clásicos del folclor vallenato como ‘Aquella noche’, ‘Diciembre alegre’, ‘Adiós amor’, ‘Barranquillera’, ‘Remembranzas’ y ‘Con toda el alma’, entre muchas otras que perdurarán en la historia musical de la región y en la memoria de varias generaciones.
Reacciones
La noticia de su fallecimiento fue lamentada por seguidores de su obra y por diversas entidades y personalidades del ámbito cultural. La Sociedad de Autores y Compositores de Colombia (SAYCO) destacó la dimensión de su legado artístico.
“El inmenso legado que deja el maestro Emiro Zuleta abarca un importante número de obras, muchas de las cuales fueron llevadas al éxito en la voz de su colega y muy allegado amigo de infancia, el maestro Jorge Oñate, así como por Los Hermanos López y ‘Colacho’ Mendoza, quienes grabaron la mayoría de sus canciones”, expresó la entidad.
La Gobernación del Cesar también envió un mensaje de condolencias a sus familiares y resaltó su aporte a la música vallenata.
“Por las calles raras de la vida partió hacia la eternidad Emiro Zuleta Calderón, autor de aporte profundo a la música vallenata y a quien recordaremos por siempre. El Gobierno del Cesar lamenta su partida y se solidariza con su familia, seguidores y habitantes de su natal pueblo La Paz”, señaló.
Letras inolvidables
El compositor Ivo Díaz también se pronunció a través de un sentido mensaje: “¡Descansa en paz, maestro Miro! Tristeza en el alma, un maestro de la narrativa que nos deja, nos consuelan sus letras y melodías que reflejan el sentir y vivir de un pueblo que jamás lo olvidará porqué simplemente él está tatuado en el corazón del vallenato. ¡Nuestras noches siempre serán como fue la noche aquella!”.
Emiro Zuleta Calderón quedará por siempre en la memoria colectiva de quienes escucharon y vivieron su música, y en el corazón de un pueblo que no olvida sus canciones ni el profundo amor que el compositor sentía por su tierra.






