En las últimas horas, el equipo jurídico y de representación de Nelson Velásquez emitió un pronunciamiento determinante para frenar las especulaciones sobre la participación del cantante en eventos dentro de la Cárcel de Máxima Seguridad de Itagüí. A través de un comunicado oficial, el artista aclaró que su labor se limita exclusivamente al ejercicio de su profesión y que no tiene injerencia en los protocolos de los centros penitenciarios. El eje de la defensa: «Actividad estrictamente artística» La respuesta de Velásquez surge como una aclaración necesaria ante el ruido mediático provocado por imágenes de una supuesta fiesta en el penal. En el documento, la defensa técnica del cantante es clara al separar la responsabilidad del artista de la gestión del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (INPEC). Cita textualmente el comunicado: «Nuestra actividad es estrictamente artística y se limita al cumplimiento de compromisos contractuales legalmente constituidos». Con esta afirmación, el equipo de Nelson Velásquez puntualiza su rol exclusivo como prestador de servicios musicales. El artista se desvincula de las fallas administrativas en los centros de reclusión y subraya que su única función es la ejecución artística, trasladando la responsabilidad legal de la vigilancia a las autoridades encargadas de los recintos. Ver esta publicación en Instagram Una publicación compartida por Nelson Anibal Velasquez Diaz (@nelsonvelasquezoficial) Sobre el control de los recintos Otro de los puntos neurálgicos del comunicado aborda la logística y los permisos de entrada a los centros de reclusión. Al respecto, el documento oficial de su representación legal sentencia: «Las circunstancias administrativas, los protocolos de seguridad y el manejo interno de los lugares donde el artista es contratado para llevar su música son ajenos a su control y responsabilidad profesional». Ver esta publicación en Instagram Una publicación compartida por Vallenatisimo (@vallenatisimocol) De esta manera, Velásquez traslada la responsabilidad de vigilancia y control a las autoridades competentes, argumentando que un artista no tiene la potestad ni el deber de fiscalizar el régimen interno de un centro de reclusión para cumplir con un compromiso laboral previamente pactado. Un llamado al respeto por el buen nombre Finalmente, el pronunciamiento oficial hace un llamado a la opinión pública y a los medios para que no se utilice la imagen del cantante como centro de una polémica institucional que le es ajena. Al reiterar que sus presentaciones están respaldadas por un marco legal, Nelson Velásquez reafirma su transparencia y pide que su carrera no sea empañada por situaciones que escapan a su manejo como figura pública. Navegación de entradas Churo Díaz perfila un lanzamiento multitudinario en Valledupar con acceso mixto para su nuevo álbum ‘El Pluma Blanca’ Festival Vallenato impulsa refuerzo aéreo de Avianca hacia Valledupar